Ingredientes:
- 1 tbsp aceite de oliva (15 ml)
- 1 cebolla pequeña, picada (unos 100g)
- 2 dientes de ajo, picados (2 dientes de ajo medianos)
- 1 lata (28 onzas) de tomates triturados (794 g)
- 1 lata (15 onzas) de salsa de tomate (425 g)
- 1 tsp orégano seco (5 ml)
- 1/2 tsp albahaca seca (2.5 ml)
- 1/4 tsp hojuelas de pimiento rojo (1.25 ml) (opcional)
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1/4 taza vino tinto seco (60 ml) (opcional)
- 15 onzas queso ricotta (425 g)
- 1/2 taza queso parmesano rallado (50 g)
- 1/4 taza queso asiago rallado (25 g)
- 1 huevo grande, ligeramente batido
- 1/4 taza perejil fresco picado
- Sal y pimienta negra al gusto
- 1 libra pasta ziti (454 g)
- 8 onzas queso mozzarella rallado (227 g)
- 4 onzas queso provolone rallado (113 g)
Instrucciones:
- Cocine el ziti según las instrucciones del paquete hasta que esté al dente. Escurra y reserve. Reserve aproximadamente 1/2 taza de agua de la pasta.
- Sofría la cebolla y el ajo en aceite de oliva hasta que se ablanden. Agregue los tomates triturados, la salsa de tomate, el orégano, la albahaca, las hojuelas de pimiento rojo (si las usa), la sal, la pimienta y el vino tinto (si lo usa). Cocine a fuego lento durante 15 minutos, revolviendo ocasionalmente. Si la salsa está demasiado espesa, agregue un poco de agua de la pasta reservada.
- En un tazón, combine la ricotta, el parmesano, el asiago, el huevo, el perejil, la sal y la pimienta. Mezclar bien.
- En un tazón grande, combine el ziti cocido con la mitad de la salsa de tomate.
- Extienda una fina capa de la salsa de tomate restante en el fondo del molde para hornear. Agregue la mitad de la mezcla de ziti. Extienda la mezcla de queso ricotta uniformemente sobre el ziti. Espolvoree con la mitad de los quesos mozzarella y provolone. Cubra con la mezcla de ziti restante, la salsa de tomate restante y los quesos mozzarella y provolone restantes.
- Hornee en un horno precalentado a 190°C (375°F) durante 25-30 minutos, o hasta que el queso se derrita y burbujee y la parte superior esté dorada. Deje reposar durante 10 minutos antes de servir (¡No te quemes la lengua!).