Ingredientes:

  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
  • 1 cebolla pequeña, finamente picada (aproximadamente 1 taza)
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharadita de azúcar granulada
  • 1/2 cucharadita de sal (3 g)
  • 1/4 cucharadita de pimienta negra (1g)
  • 1 lata (794 g) de tomates triturados
  • 1 cucharada de pasta de tomate (15 ml)
  • 1 hoja de laurel
  • 1/4 cucharadita de pimentón ahumado (pimentón de la Vera) (1 g) (o pimentón normal)
  • Una pizca de orégano seco
  • Perejil fresco picado, para decorar

Instrucciones:

  1. Calienta el aceite de oliva en una cacerola grande a fuego medio. Agrega la cebolla picada y cocina, revolviendo ocasionalmente, hasta que esté suave y translúcida, unos 5-7 minutos. Agrega el ajo picado y cocina por otro minuto, hasta que esté fragante, teniendo cuidado de no quemarlo.
  2. Agrega los tomates triturados, la pasta de tomate, el azúcar, la sal, la pimienta y la hoja de laurel. Lleva a fuego lento.
  3. Reduce el fuego a bajo y cocina a fuego lento, sin tapar, durante al menos 45 minutos, o hasta 1 hora, revolviendo ocasionalmente para evitar que se pegue. La salsa debe espesarse y profundizar su sabor. Cocina hasta que la salsa haya espesado a la consistencia deseada. Esta receta de tomates fritos receta es la clave.
  4. Retira la hoja de laurel. Prueba la salsa y ajusta la sazón según sea necesario. Es posible que desees agregar una pizca más de sal, azúcar o pimienta para equilibrar los sabores.
  5. Si lo deseas, usa una batidora de inmersión para batir la salsa hasta que quede suave. Esto es opcional, dependiendo de tu preferencia.
  6. Agrega el pimentón ahumado y el orégano, si los usas.
  7. Decora con perejil fresco antes de servir.