Ingredientes:

  • 350 ml de café espresso o fuerte a temperatura ambiente
  • 30 ml de licor de café o Amaretto
  • 15 g de azúcar blanca
  • 500 g de queso mascarpone frío
  • 300 ml de crema de leche para batir (mínimo 35% grasa) muy fría
  • 100 g de azúcar glass
  • 5 ml de extracto de vainilla
  • 27 unidades de vainillas (bizcochos de soletilla)
  • 25 g de cacao amargo en polvo

Instrucciones:

  1. Preparación del almíbar: En un recipiente poco profundo, mezcla el café caliente con el azúcar blanca hasta disolver. Añade el licor y deja enfriar por completo.
  2. Preparación de la crema: En un bol grande frío, bate el queso mascarpone junto con el azúcar glass y la vainilla hasta que esté suave y sin grumos.
  3. Montado de la crema: Incorpora la crema de leche fría en un hilo constante mientras bates a velocidad media-alta hasta que la mezcla sostenga picos firmes y tenga una textura brillante.
  4. Ensamblaje: Sumerge rápidamente cada bizcocho de soletilla en el café (1 segundo por lado) y colócalos en el fondo de un molde de 20x20 cm formando una base compacta.
  5. Capas: Cubre la base con la mitad de la crema de mascarpone y nivela. Repite el proceso con una segunda capa de bizcochos embebidos y termina con el resto de la crema.
  6. Maduración: Refrigera el postre durante un mínimo de 4 horas para que la estructura se estabilice y los sabores se integren por ósmosis.
  7. Finalización: Justo antes de servir, tamiza el cacao amargo sobre la superficie de forma uniforme.