Ingredientes:
- 1 taza (240 ml) de café espresso fuerte, recién hecho
- 2 cucharadas (30 ml) de licor de café (Kahlúa) o brandy (opcional)
- 6 yemas de huevo grandes (aprox. 120g)
- ¾ taza (150 g) de azúcar granulada
- 1 libra (450 g) de queso mascarpone italiano, a temperatura ambiente
- 1 ½ tazas (360 ml) de crema batida (nata para montar), bien fría
- Aprox. 24-30 bizcochos de soletilla (ladyfingers)
- Cacao en polvo amargo, para espolvorear
Instrucciones:
- Mezcla el café caliente con el licor (si lo usas). Deja enfriar completamente.
- En un tazón resistente al calor, bate las yemas y el azúcar a baño maría hasta que estén pálidas y espesas, y hayan duplicado su volumen (unos 5-7 minutos). Retira del fuego y bate hasta que se enfríen por completo.
- Añade el queso mascarpone a las yemas batidas y mezcla suavemente con una espátula hasta que esté completamente incorporado y la mezcla sea homogénea.
- En un tazón aparte, bate la crema batida (nata para montar) hasta que se formen picos firmes.
- Incorpora suavemente la crema batida a la mezcla de mascarpone en dos o tres adiciones, mezclando con movimientos envolventes para no perder aire. Enfría esta crema por al menos una hora.
- Sumerge rápidamente cada bizcocho de soletilla en el café frío. Coloca una capa de bizcochos en el fondo de la fuente.
- Cubre los bizcochos con la mitad de la crema de mascarpone.
- Repite las capas de bizcochos y crema.
- Cubre la fuente con papel film y refrigera por al menos 4 horas para que los sabores se mezclen.
- Justo antes de servir, espolvorea generosamente con cacao en polvo amargo.