Ingredientes:
- 240 ml (1 taza) de café expreso fuerte
- 60 ml (1/4 taza) de licor de café (Kahlúa o brandy opcional)
- 30 ml (2 cucharadas) de azúcar granulada (opcional)
- 250 g (8.8 oz) de queso mascarpone, frío
- 4 huevos grandes, separados
- 100 g (1/2 taza) de azúcar granulada, dividida por la mitad (50g / 1/4 taza cada una)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
- 200 g (7 oz) de bizcochos de soletilla
- Cacao en polvo sin azúcar, para espolvorear
Instrucciones:
- Prepara el almíbar de café: Combina el espresso, el licor de café (si lo usas) y el azúcar en un plato hondo. Revuelve hasta que el azúcar se disuelva. Deja enfriar.
- Separa los huevos: Con cuidado, separa los huevos, colocando las yemas en un tazón y las claras en otro.
- Bate las yemas de huevo: En el tazón con las yemas de huevo, añade la mitad del azúcar (50g). Bate vigorosamente hasta que estén pálidas y cremosas. Añade el queso mascarpone y el extracto de vainilla. Mezcla hasta que quede suave y bien combinado.
- Bate las claras de huevo: En el tazón limpio y seco con las claras de huevo, bate con una batidora eléctrica hasta que se formen picos suaves. Añade gradualmente el azúcar restante (50g) y continúa batiendo hasta que se formen picos rígidos y brillantes.
- Combina las cremas: Incorpora suavemente las claras de huevo batidas a la mezcla de mascarpone en dos adiciones, teniendo cuidado de no desinflar las claras.
- Monta el tiramisú: Sumerge brevemente cada bizcocho de soletilla en el almíbar de café, permitiendo que se empape durante solo 1-2 segundos por lado. Coloca los bizcochos empapados en una sola capa en el fondo de la bandeja para hornear.
- Capa la crema: Extiende la mitad de la crema de mascarpone uniformemente sobre los bizcochos de soletilla.
- Repite las capas: Repite las capas con los bizcochos de soletilla y la crema restantes.
- Refrigera: Cubre el tiramisú con papel film y refrigera durante al menos 2 horas, o preferiblemente durante la noche, para permitir que los sabores se mezclen.
- Espolvorea con cacao: Justo antes de servir, espolvorea generosamente la parte superior del tiramisú con cacao en polvo usando un tamiz.