Ingredientes:
- 250g de harina de repostería
- 15g de cacao puro en polvo no alcalinizado
- 300g de azúcar blanco
- 2 huevos grandes L
- 120g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 120ml de aceite de girasol
- 240ml de suero de leche (buttermilk)
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de vinagre de manzana
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 gota de colorante en gel rojo
- 500g de queso crema tipo Philadelphia
- 150g de mantequilla sin sal para el frosting
- 200g de azúcar glass tamizado
- 1 cucharadita de esencia de vainilla transparente
Instrucciones:
- Precalienta tu horno a 180°C (350°F). Tamiza la harina con el cacao y una pizca de sal. En un bol aparte, mezcla el suero de leche con el colorante rojo y la vainilla para asegurar una distribución uniforme del color.
- Bate la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla esté pálida y esponjosa. Añade los huevos uno a uno, batiendo bien tras cada adición, e incorpora el aceite de girasol en un hilo constante.
- Alterna la adición de los ingredientes secos (harina y cacao) con los líquidos (mezcla de suero de leche) en tres partes, comenzando y terminando con los secos. Mezcla solo hasta integrar.
- En un recipiente pequeño, combina el vinagre con el bicarbonato de sodio. Cuando burbujee, incorpóralo rápidamente a la masa con movimientos envolventes.
- Divide la masa en dos moldes de 20 cm previamente engrasados y hornea durante 35 minutos o hasta que un palillo salga limpio. Deja enfriar totalmente sobre una rejilla.
- Para el frosting, bate la mantequilla pomada con el azúcar glass hasta que esté blanca. Añade el queso crema frío (bien escurrido) y la vainilla, batiendo a velocidad media-alta hasta obtener una crema firme y sedosa.