Ingredientes:
- 900 - 1000 g de queso crema (tipo Philadelphia), a temperatura ambiente
- 250 g (1 ¼ tazas) de azúcar granulada fina
- 5 unidades de huevos grandes, a temperatura ambiente
- 400 ml (1 ¾ tazas) de crema de leche (Nata para montar, mínimo 35% grasa)
- 12 - 15 g (1 ½ cucharada) de harina de trigo todo uso (o maicena)
- 1/4 cucharadita de sal fina
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 220°C (425°F) con la rejilla en el centro. Forrar un molde de resorte redondo de 23 cm con dos hojas de papel de hornear arrugadas, asegurándose de que el papel sobresalga unos 5-7 cm por encima del borde del molde.
- En un bol grande, batir el queso crema y el azúcar a velocidad media-baja hasta obtener una mezcla suave y sin grumos (unos 2 minutos). Raspar los bordes a menudo.
- Incorporar los huevos uno a uno, batiendo solo hasta que cada huevo se haya integrado por completo. Es crucial evitar introducir demasiado aire en la mezcla.
- Verter la crema de leche y la sal. Batir brevemente hasta que esté casi combinado.
- Tamizar la harina sobre la mezcla. Batir a la velocidad más baja o usar una espátula para incorporar la harina, mezclando solo por 10-15 segundos. La mezcla debe permanecer ligera y líquida.
- Verter la mezcla de queso en el molde preparado.
- Hornear durante 30 a 40 minutos. La superficie debe oscurecerse profundamente (casi negra) e inflarse. El centro debe temblar visiblemente (como gelatina muy suave).
- Retirar del horno y dejar enfriar completamente a temperatura ambiente (1 a 2 horas). La tarta se desinflará y el centro se hundirá. Esto es normal y deseado.
- Una vez a temperatura ambiente, cubrir y refrigerar por al menos 4 horas, o hasta que esté firme y cremoso por dentro. Desmoldar y servir a temperatura ambiente.