Ingredientes:

  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal (30 ml)
  • 1 cebolla mediana, picada finamente (aprox. 1 taza, 150g)
  • 2 zanahorias medianas, peladas y picadas (aprox. 1 taza, 120g)
  • 2 tallos de apio, picados finamente (aprox. ½ taza, 75g)
  • ¼ taza de harina para todo uso (30g)
  • 3 tazas de caldo de pollo bajo en sodio (720 ml)
  • 2 tazas de leche entera (480 ml)
  • 1 cabeza grande de brócoli, cortada en floretes pequeños (aprox. 4 tazas, 400g)
  • 450g de queso cheddar añejo (sharp cheddar), rallado (reservar un poco para decorar)
  • ½ cucharadita de sal (2.5ml) (ajustar al gusto)
  • ¼ cucharadita de pimienta negra recién molida (1.25ml)
  • Una pizca de nuez moscada (opcional)

Instrucciones:

  1. Derretir la mantequilla en una olla grande. Sofreír la cebolla, zanahoria y apio hasta que estén blandos.
  2. Agregar la harina al sofrito y cocinar por un minuto, removiendo constantemente, para crear un roux.
  3. Verter gradualmente el caldo de pollo, removiendo para evitar grumos. Luego, agregar la leche.
  4. Incorporar los floretes de brócoli a la sopa y cocinar hasta que estén tiernos pero aún ligeramente crujientes (unos 10-15 minutos).
  5. Reducir el fuego a bajo y agregar gradualmente el queso cheddar rallado, removiendo constantemente hasta que se derrita por completo y la sopa quede suave y cremosa. ¡No dejes que hierva!
  6. Sazonar con sal, pimienta y nuez moscada (si se usa). Probar y ajustar la sazón al gusto.
  7. Si se prefiere una textura más suave, usar una batidora de inmersión para triturar una parte de la sopa (¡con cuidado!).
  8. Servir caliente, adornada con un poco más de queso cheddar rallado y, si se quiere, unos crutones caseros.