Ingredientes:
- 2 solomillos de cerdo de 400g cada uno
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 chalotas grandes
- 1 diente de ajo
- 200 ml de vino tinto
- 250 ml de caldo de carne
- 30 g de mantequilla sin sal fría
- 1 rama de tomillo fresco
- 1 g de sal gruesa
- 1 g de pimienta negra
- 2 g de azúcar
Instrucciones:
- Atemperar la carne: Saca los solomillos del refrigerador 20 minutos antes. Nota: Esto evita que el centro quede frío mientras el exterior se quema.
- Sazonar: Seca la carne con papel de cocina y añade la sal gruesa y la pimienta negra por todos los lados.
- Sellar: Calienta el aceite de oliva virgen extra hasta que humee ligeramente y dora la carne 3 minutos por lado hasta que veas una costra dorada y crujiente.
- Retirar: Saca la carne a un plato y cúbrela con papel de aluminio. Deja que descanse mientras haces la salsa.
- Sofreír: En la misma sartén, baja el fuego a medio y añade las chalotas y el ajo. Cocina 4 minutos hasta que estén transparentes y huelan dulce.
- Desglasar: Vierte el vino tinto y raspa el fondo con una cuchara de madera. Deja reducir a la mitad hasta que el olor a alcohol desaparezca.
- Concentrar: Añade el caldo de carne, el tomillo y el azúcar. Cocina a fuego fuerte unos 8 minutos hasta que la salsa cubra la parte trasera de una cuchara.
- Emulsionar: Apaga el fuego. Añade la mantequilla sin sal fría y remueve con varillas hasta que la salsa brille intensamente.
- Finalizar: Corta el solomillo en medallones gruesos y devuélvelos a la sartén solo para calentarlos 30 segundos.
- Servir: Emplata inmediatamente bañando la carne con la salsa caliente.