Ingredientes:

  • 950 g de solomillo de cerdo fresco
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 15 g de mantequilla sin sal
  • 5 g de sal gorda
  • 2 g de pimienta negra recién molida
  • 3 dientes de ajo machacados con piel
  • 2 ramas de romero fresco
  • 2 ramas de tomillo fresco
  • 60 ml de vino blanco seco

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 200°C (400°F). Seca los solomillos minuciosamente con papel de cocina para asegurar un sellado óptimo.
  2. Salpimenta generosamente las piezas de carne por todos sus lados.
  3. Calienta el aceite de oliva en una sartén apta para horno a fuego medio alto. Sella los solomillos durante 3 minutos por lado hasta obtener una costra color caoba uniforme.
  4. Reduce ligeramente el fuego y añade la mantequilla, los ajos machacados y las hierbas frescas. Cuando la mantequilla espume, baña la carne con una cuchara durante 2 minutos.
  5. Vierte el vino blanco para desglasar los jugos caramelizados en el fondo de la sartén.
  6. Transfiere la sartén al horno (o pasa la carne a una fuente precalentada) y hornea durante 10-12 minutos o hasta que el centro alcance los 63°C (145°F).
  7. Retira del horno y deja reposar la carne en una tabla durante 8 minutos antes de cortar para permitir la redistribución de jugos.