Ingredientes:

  • 400g de garbanzos cocidos y bien enjuagados
  • 15ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5g de pimentón de la Vera (dulce o ahumado)
  • 2g de comino molido
  • 2g de ajo en polvo
  • 1g de sal marina fina
  • 1g de cayena molida (opcional)

Instrucciones:

  1. Enjuaga los 400g de garbanzos bajo el grifo con agua fría. Esto elimina el exceso de sodio y el sabor a conserva.
  2. Seca los garbanzos meticulosamente con un paño limpio o papel de cocina. Deben estar completamente secos al tacto.
  3. Precalienta el horno a 200°C (400°F) mientras terminas la preparación.
  4. Coloca los garbanzos en un bol y añade los 15ml de aceite de oliva. Mezcla bien hasta que brillen.
  5. Extiende los garbanzos en la bandeja en una sola capa, sin que se toquen demasiado.
  6. Hornea durante 25 minutos. Verás que empiezan a saltar un poco.
  7. Saca la bandeja y espolvorea los 5g de pimentón, 2g de comino, 2g de ajo, 1g de sal y la cayena. Hacerlo ahora evita que las especias se quemen y amarguen.
  8. Remueve bien con una espátula para que se impregnen del sabor.
  9. Hornea 10 minutos más hasta que estén dorados y suenen como piedrecitas al moverlos.
  10. Deja enfriar totalmente en la bandeja fuera del horno. Es aquí donde terminan de endurecerse y volverse crujientes.