Ingredientes:

  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
  • 3 dientes de ajo grandes, laminados
  • 1 cebolla blanca pequeña, picada en brunoise
  • 1 trozo pequeño de zanahoria rallada
  • 800g de tomates pelados de calidad (San Marzano)
  • 60ml de vino blanco seco
  • 1 manojo de albahaca fresca
  • Sal marina al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 1 pizca de peperoncino

Instrucciones:

  1. Infusionar el aceite. Pon el AOVE en la sartén fría con las láminas de ajo. Enciende el fuego medio bajo. Nota: Calentar desde frío evita que el ajo se queme por fuera y quede crudo por dentro.
  2. Añadir aromáticos. Cuando el ajo empiece a bailar, agrega la cebolla y la zanahoria rallada con una pizca de sal.
  3. Sofreír con calma. Cocina hasta que la cebolla esté transparente y la zanahoria haya teñido el aceite de naranja, aproximadamente 8 minutos.
  4. Desglasar la base. Vierte el vino blanco y sube el fuego. Cocina hasta que el olor a alcohol desaparezca y el líquido se reduzca a la mitad.
  5. Preparar el tomate. Mientras tanto, abre la lata de San Marzano y aplasta los tomates con la mano en un bol.
  6. Incorporar el cuerpo. Añade el tomate a la sartén junto con el peperoncino. Remueve bien.
  7. Cocción lenta. Baja el fuego y deja que burbujee suavemente durante 25 minutos. Busca que el aceite empiece a asomar en la superficie.
  8. El toque final. Apaga el fuego. Añade la albahaca fresca rota con las manos y un último chorrito de AOVE en crudo.
  9. Ajustar sazón. Prueba y corrige de sal y pimienta negra recién molida.