Ingredientes:
- 2 dientes de ajo frescos, medianos
- 4 filetes de anchoa en aceite, escurridos
- 2 yemas de huevo grandes, a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de Mostaza Dijon
- 3 cucharadas de Jugo de Limón fresco
- 1 cucharadita de Salsa Worcestershire
- 1/2 taza de Queso Parmesano Reggiano, rallado fino
- 3/4 taza de Aceite de Oliva Virgen Extra Suave
- 1/4 cucharadita de Sal Kosher o Marina (o al gusto)
- 1/2 cucharadita de Pimienta Negra recién molida
Instrucciones:
- En el vaso de la licuadora, combina los ajos y los filetes de anchoa. Procesa hasta obtener una pasta muy fina. Si usas licuadora, añade un chorrito del aceite para facilitar el proceso.
- Agrega al procesador las yemas de huevo, la mostaza Dijon, la salsa Worcestershire y el jugo de limón. Bate hasta que la mezcla esté homogénea y ligeramente pálida.
- Con la máquina encendida a velocidad media-baja, comienza a incorporar el aceite lentamente, gota a gota al principio. Una vez que la salsa empiece a espesar, viértelo en un chorro fino y constante hasta incorporar todo el aceite.
- Una vez emulsionada, apaga la máquina e incorpora el queso Parmesano rallado y la pimienta negra. Ajusta el punto de sal si es necesario.
- Si la salsa está demasiado espesa, añade una cucharada de agua fría o más jugo de limón para aligerarla al punto deseado.
- Transfiere la salsa a un recipiente hermético y refrigera por al menos 30 minutos para que los sabores se asienten antes de servir.