Ingredientes:
- 1.35 kg de rodaballo salvaje entero y limpio
- 640 g de patatas medianas (3 unidades) cortadas en rodajas de 0.5 cm
- 150 g de cebolla blanca (1 unidad grande) en juliana
- 100 ml de vino blanco seco Albariño
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra
- 12 g de dientes de ajo (4 unidades) laminados
- 50 ml de vinagre de sidra
- 1 guindilla de cayena
- 5 g de sal marina gruesa
- 2 g de pimienta blanca molida
- 5 g de perejil fresco picado
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 200°C. En una bandeja amplia, dispón una capa uniforme de cebolla y, sobre ella, las patatas. Rocía con un hilo de aceite de oliva y el vino blanco. Hornea estas verduras solas durante 15 minutos para que se ablanden.
- Salpimienta el rodaballo por ambos lados. Realiza unos cortes transversales en el lomo superior para facilitar la entrada de calor y la gelificación del colágeno.
- Coloca el pescado sobre la cama de patatas y cebolla pre-cocinadas. Hornea a 200°C durante aproximadamente 20 a 25 minutos, dependiendo del grosor de la pieza, hasta que la carne esté blanca y nácar.
- Mientras el pescado termina su cocción, calienta el resto del aceite de oliva en una sartén pequeña. Dora los ajos laminados junto a la guindilla hasta que estén ligeramente dorados.
- Retira el rodaballo del horno. Vierte el vinagre de sidra sobre la sartén de los ajos (con precaución por las salpicaduras) para crear la emulsión Bilbaína y vierte inmediatamente sobre el pescado.
- Espolvorea el perejil fresco picado y deja reposar el pescado 2 minutos antes de servir para que los jugos se redistribuyan.