Ingredientes:

  • 600g de pechugas de pollo (4 unidades de 150g cada una)
  • 60 ml de suero de leche (buttermilk)
  • 1 g de ajo en polvo
  • 1 g de sal marina
  • 150g de pan Panko
  • 50g de queso Parmesano Reggiano rallado
  • 15 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 g de orégano seco
  • 1 g de albahaca deshidratada
  • 200 ml de salsa marinara baja en azúcar
  • 100g de queso mozzarella fresca de baja humedad

Instrucciones:

  1. Comienza precalentando tu horno a 200°C. En un bol pequeño, mezcla el Panko con los 15 ml de aceite de oliva, el orégano y la albahaca. Extiende esta mezcla en una bandeja y hornéala solo 5 minutos hasta que veas un color ligeramente rubio. Este paso es vital porque el Panko no se dora bien en el tiempo que el pollo tarda en cocinarse; si lo tuestas antes, garantizas ese color oro Disney desde el primer segundo.
  2. Limpia y seca muy bien las 4 unidades de pechuga de pollo. Sumérgelas en los 60 ml de suero de leche mezclado con el ajo y la sal. Deja que el exceso escurra un poco; no queremos que el pollo nade, solo que esté pegajoso. Pasa cada pieza por la mezcla de Panko tostado y Parmesano, presionando con fuerza con la palma de la mano para que la costra se adhiera como una armadura.
  3. Coloca las pechugas sobre la rejilla encima de la bandeja. Hornea durante 15 a 18 minutos. Cuando el termómetro marque 70°C internos, saca la bandeja, añade 50 ml de salsa marinara sobre cada pieza y corona con 25g de mozzarella. Regresa al horno en modo grill o broil por 3 o 5 minutos hasta que el queso burbujee y aparezcan manchas doradas. Deja reposar 5 minutos antes de servir para que los jugos se asienten.