Ingredientes:

  • 3 dientes de ajo grandes, laminados
  • 2 guindillas rojas secas
  • 45 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 400 g de tomates pelados enteros de lata
  • 2 g de sal marina fina
  • 0.5 g de pimienta negra molida
  • 10 g de perejil fresco picado
  • 10 ml de agua de cocción de la pasta (opcional)

Instrucciones:

  1. Laminar el ajo. Corta los 3 dientes en láminas finas como el papel. Nota: Esto permite que se doren de forma uniforme y se vuelvan casi quebradizos.
  2. Preparar la guindilla. Trocea las 2 guindillas con las manos, desechando algunas semillas si buscas un calor más moderado.
  3. Infundir el aceite. Calienta los 45 ml de aceite a fuego medio y añade el ajo y la guindilla. Cocina 2 minutos hasta que el ajo baile y huela intenso.
  4. Añadir el tomate. Vierte los 400 g de tomates pelados con su jugo con cuidado para evitar salpicaduras.
  5. Romper los tomates. Usa una cuchara de madera para aplastar los tomates contra el fondo de la sartén. Nota: Buscamos trozos irregulares para una textura más interesante.
  6. Sazonar la base. Incorpora los 2 g de sal y 0.5 g de pimienta negra molida.
  7. Reducir la salsa. Cocina a fuego medio alto durante 8 minutos hasta que el aceite se separe ligeramente del tomate.
  8. Añadir el agua de pasta. Si la pasta está lista, añade esos 10 ml de agua con almidón para ligar el conjunto.
  9. Incorporar el perejil. Apaga el fuego y añade los 10 g de perejil picado. Nota: El calor residual es suficiente para activar su aroma sin marchitarlo.
  10. Mezclar y servir. Integra la pasta directamente en la sartén para que cada rincón se impregne de la Receta salsa arrabiata.