Ingredientes:
- 250 g de harina de trigo todo uso
- 400 g de azúcar granulada
- 75 g de cacao en polvo sin azúcar
- 10 g de bicarbonato de sodio
- 5 g de polvo de hornear
- 3 g de sal fina
- 2 huevos grandes a temperatura ambiente
- 240 ml de suero de leche (buttermilk)
- 120 ml de aceite vegetal (girasol o maíz)
- 10 ml de extracto de vainilla real
- 240 ml de agua hirviendo
- 200 g de chocolate semi-amargo (60% cacao)
- 200 ml de crema de leche para batir
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 180°C (350°F). Tamiza la harina, el azúcar, el cacao, el bicarbonato, el polvo de hornear y la sal en un bol grande para eliminar grumos y airear los secos.
- Combinar en otro recipiente los huevos, el suero de leche, el aceite y la vainilla. Batir ligeramente solo para romper las yemas
- Incorporar los líquidos a los secos poco a poco. Mezclar con batidor de globo hasta que no queden rastros de harina
- Vierte el agua hirviendo sobre la masa. Batir suavemente hasta obtener una mezcla líquida y brillante.
- Transferir la masa al molde previamente engrasado y con papel en la base. Cuidar que no se derrame, la masa es muy fluida.
- Hornea durante 35 minutos. Comprobar con un palillo hasta que salga limpio o con migas secas.
- Enfriar en el molde durante 15 minutos exactos. Nota: Si lo sacas antes, se desmoronará por el calor.
- Preparar el ganache calentando la crema de leche y vertiéndola sobre el chocolate picado. Reposar 2 minutos y mezclar desde el centro.
- Cubrir el pastel ya frío con el ganache. Dejar que caiga de forma natural por los costados.