Ingredientes:
- 100g de harina de gran fuerza
- 60ml de agua mineral templada
- 20g de masa madre activa
- 400g de harina de fuerza
- 50g de harina de centeno integral
- 350ml de agua mineral
- 10g de sal marina fina
Instrucciones:
- Activa tu masa madre. Mezcla 20g de masa madre activa con 100g de harina de gran fuerza y 60ml de agua mineral templada. Reposa esta mezcla en un tarro cubierto a temperatura ambiente hasta que burbujee y casi triplique su volumen (unas 4-6 horas).
- Autólisis inicial. Mezcla los 400g de harina de fuerza, 50g de harina de centeno integral y los 350ml de agua en un bol grande. Deja reposar 40 minutos hasta que la harina esté totalmente hidratada.
- Incorpora el prefermento activo a la mezcla anterior. Usa tus dedos como si fueran garfios para integrarlo bien.
- Añade los 10g de sal marina. Amasa suavemente dentro del bol durante 2 minutos. La masa estará muy pegajosa, es normal.
- Primer pliegue. Moja tu mano, coge un extremo de la masa, estírala hacia arriba y dóblala sobre sí misma. Repite en los cuatro puntos cardinales.
- Realiza 4 series de pliegues espaciadas por 30 minutos cada una. Verás cómo la masa gana fuerza y se vuelve brillante.
- Deja que la masa descanse tapada durante 2 horas a temperatura ambiente o métela en la nevera 10 horas para más sabor.
- Vuelca la masa en una superficie muy enharinada. Tira de los bordes hacia el centro formando una bola. Gira la parte superior para crear ese pequeño nudo característico.
- Desliza el pan sobre la piedra precalentada a 250°C. Pulveriza agua generosamente y hornea 15 minutos. Baja a 210°C y hornea 30 minutos más hasta que la corteza esté oscura y suene a hueco al golpearla.