Ingredientes:

  • 500 g de harina de fuerza media (T55)
  • 4 huevos grandes (L)
  • 120 ml de nata líquida (mín. 35% materia grasa)
  • 5 g de sal fina
  • 30 ml de Kirsch o aguardiente de cereza
  • 50 g de mantequilla fundida y fría
  • 1 litro de aceite de girasol para freír
  • 100 g de azúcar glass para espolvorear

Instrucciones:

  1. En un bol grande, batir los huevos junto con la nata líquida, el Kirsch (o licor elegido) y la sal hasta obtener una mezcla homogénea.
  2. Añadir la harina gradualmente e incorporar la mantequilla fundida. Amasar vigorosamente hasta que la masa esté elástica y no se pegue a las manos.
  3. Cubrir la masa con un paño y dejar reposar durante 2 horas a temperatura ambiente para relajar el gluten.
  4. Dividir la masa en 24 porciones iguales y formar bolas pequeñas.
  5. Extender cada bola con un rodillo sobre una superficie enharinada y luego estirar manualmente (tradicionalmente sobre la rodilla cubierta con un paño) hasta que la masa sea casi transparente.
  6. Calentar el aceite a 180°C. Freír cada torta individualmente durante unos segundos por cada lado hasta que se dore y aparezcan burbujas características.
  7. Escurrir sobre papel absorbente y espolvorear generosamente con azúcar glass mientras aún estén tibias.