Ingredientes:
- 300g de pechuga de pollo cocida y picada
- 700ml de leche entera
- 70g de mantequilla sin sal
- 70g de harina de trigo común
- 50g de cebolla blanca picada en brunoise
- 1g de nuez moscada rallada
- 2g de sal fina
- 1g de pimienta blanca molida
- 2 huevos grandes L
- 200g de pan rallado
- 150ml de aceite de oliva para freír
Instrucciones:
- Derrite los 70g de mantequilla en una sartén amplia a fuego medio bajo.
- Añade los 50g de cebolla picadísima y sofríe hasta que esté transparente, evitando que se dore en exceso.
- Incorpora los 300g de pollo picado y remueve para que se impregne de la grasa de la mantequilla.
- Espolvorea los 70g de harina de trigo sobre el pollo y la cebolla.
- Vierte los 700ml de leche poco a poco, empezando con chorritos pequeños mientras bates con fuerza.
- Añade la sal, la pimienta y la nuez moscada. Cocina a fuego lento durante 15 minutos removiendo sin parar.
- Pasa la masa a una fuente plana, cúbrela con papel film a piel y deja enfriar a temperatura ambiente antes de meterla a la nevera por 4 horas mínimo.
- Forma porciones con las manos o cucharas y pásalas primero por el pan rallado, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado otra vez.
- Fríe en aceite de oliva caliente (150ml aprox.) hasta que estén doradas y el exterior se sienta rígido.
- Escurre sobre papel absorbente durante 2 minutos antes de servir para eliminar el exceso de grasa.