Ingredientes:
- 680g de pechugas de pollo deshuesadas y sin piel, cortadas en cubos de 2.5 cm
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1 cucharadita de chile en polvo
- 1/2 cucharadita de comino molido
- 1/4 cucharadita de ajo en polvo
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
- 1 cucharada de mantequilla sin sal
- 1 cebolla pequeña, picada (aproximadamente 1/2 taza)
- 1 pimiento verde, picado (aproximadamente 1 taza)
- 1 lata (305g) de sopa de crema de pollo condensada
- 1/2 taza de crema agria (sour cream)
- 1/4 taza de leche
- 1/4 taza de queso cheddar rallado
- 1/4 taza de cebollines picados
- 1 taza (120g) de galletas saladas trituradas (aproximadamente 35 galletas)
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal derretida
Instrucciones:
- En una sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Sazona el pollo con chile en polvo, comino, ajo en polvo, sal y pimienta. Saltea el pollo hasta que esté cocido y ligeramente dorado, unos 5-7 minutos. Retira de la sartén y reserva.
- En la misma sartén, derrite la mantequilla a fuego medio. Agrega la cebolla y el pimiento verde y sofríe hasta que estén suaves, unos 5 minutos.
- En un tazón grande, combina la sopa de crema de pollo, la crema agria y la leche. Agrega las verduras salteadas y el queso cheddar. Revuelve hasta que estén bien combinados.
- Agrega el pollo cocido a la mezcla de salsa y revuelve para cubrir. Vierte la mezcla en el molde para hornear preparado.
- En un tazón pequeño, combina las galletas trituradas y la mantequilla derretida. Mezcla bien.
- Espolvorea la mezcla de galletas uniformemente sobre la mezcla de pollo. Hornea en un horno precalentado a 175°C (350°F) durante 40-45 minutos, o hasta que esté dorado y burbujeante. Deja reposar durante 10 minutos antes de servir.