Ingredientes:

  • 680g de pechugas de pollo sin hueso ni piel, cortadas en trozos
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 5g de sal
  • 2.5g de pimienta negra molida
  • 5g de ajo en polvo
  • 5g de pimentón dulce
  • 30g de mantequilla sin sal
  • 3 dientes de ajo picados
  • 120ml de caldo de pollo bajo en sodio
  • 120ml de crema de leche para batir
  • 70g de tomates secos en aceite, escurridos y picados
  • 30g de queso parmesano rallado
  • 142g de espinacas frescas, picadas
  • 15ml de zumo de limón fresco
  • Hojas de albahaca fresca, para decorar

Instrucciones:

  1. Sazona el pollo con sal, pimienta, ajo en polvo y pimentón.
  2. Calienta el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Agrega el pollo y cocina hasta que esté dorado por todos los lados y cocido por completo (temperatura interna de 74°C). Retira el pollo de la sartén y reserva.
  3. Agrega la mantequilla a la misma sartén y derrite a fuego medio. Agrega el ajo picado y sofríe durante unos 30 segundos hasta que esté fragante.
  4. Vierte el caldo de pollo y raspa los trozos dorados del fondo de la sartén. Agrega la crema de leche, los tomates secos y el queso parmesano. Lleva a ebullición a fuego lento y cocina durante 5 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que la salsa se haya espesado ligeramente.
  5. Agrega las espinacas y cocina hasta que se marchiten, aproximadamente 1-2 minutos. Regresa el pollo cocido a la sartén y revuelve para cubrirlo con la salsa.
  6. Agrega el zumo de limón. Decora con hojas de albahaca fresca y sirve inmediatamente.