Ingredientes:

  • 400g de pechuga de pollo cortada en dados de 2 cm
  • 1 cebolla blanca pequeña finamente picada
  • 2 dientes de ajo rallados
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1.5 cucharadas de curry en polvo
  • 0.5 cucharadita de cúrcuma
  • 200ml de leche de coco ligera en lata
  • 100ml de caldo de pollo bajo en sodio
  • Sal marina y pimienta negra
  • Cilantro fresco y media lima

Instrucciones:

  1. Secar el pollo concienzudamente. Nota: La humedad superficial impide que el pollo se dore; usa papel de cocina.
  2. Calienta el aceite en la sartén y cocina el pollo a fuego alto 3 minutos hasta que esté dorado por fuera pero crudo por dentro. Retira y reserva.
  3. En la misma sartén, baja el fuego a medio y añade la cebolla picada con una pizca de sal. Cocina 5 minutos hasta que esté translúcida y blanda.
  4. Incorpora estos dos elementos y remueve durante 1 minuto hasta que el aroma inunde tu cocina sin dejar que se doren demasiado.
  5. Añade el curry y la cúrcuma. Remueve constantemente durante 45 segundos hasta que el color se vuelva vibrante y el olor sea intenso.
  6. Vierte el caldo de pollo y raspa con la espátula los restos pegados. Nota: Ahí es donde reside la mayor concentración de sabor.
  7. Añade la leche de coco ligera y mezcla bien con movimientos circulares.
  8. Introduce el pollo reservado y sus jugos en la sartén. Cocina a fuego lento 5 minutos hasta que la salsa espese y el pollo esté en su punto.
  9. Prueba y añade sal o pimienta si es necesario.
  10. Apaga el fuego, añade el zumo de lima y el cilantro fresco picado justo antes de servir.