Ingredientes:

  • 1 kg muslos y contramuslos de pollo con piel y hueso
  • 40 ml aceite de oliva virgen extra
  • 120 g cebolla blanca picada finamente
  • 3 dientes de ajo laminados
  • 150 ml vino blanco seco
  • 550 ml caldo de pollo casero
  • 2 yemas de huevo cocido
  • 50 g almendras tostadas peladas
  • 20 g pan blanco tostado sin corteza
  • 0.5 g azafrán en hebras
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto

Instrucciones:

  1. Salpimentar el pollo. En una cacerola con el aceite caliente, sellar las piezas a fuego fuerte hasta obtener un color caoba uniforme. Nota: No muevas el pollo constantemente o soltará agua y se cocerá en lugar de dorarse.
  2. Retirar el pollo y, en la misma grasa, pochar la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes y brillantes.
  3. Reincorporar el pollo a la olla. Verter el vino blanco y cocinar a fuego fuerte durante 2 minutos hasta que el olor a alcohol desaparezca.
  4. Añadir el caldo de pollo hasta cubrir la carne a la mitad, tapar y cocinar a fuego medio bajo durante 30 minutos. Nota: El fuego lento es clave para que el colágeno se ablande.
  5. Mientras el pollo se cocina, procesar las yemas de huevo, las almendras, el pan tostado y el azafrán.
  6. Añadir un chorrito del caldo caliente al procesador y batir hasta obtener una pasta suave y homogénea.
  7. Retirar el pollo de la olla y reservarlo en un plato.
  8. Verter la pasta del majado en la salsa restante. Cocinar a fuego lento durante 5-7 minutos, removiendo constantemente hasta que la salsa brille y espese.
  9. Reincorporar el pollo a la salsa y cocinar durante 2 minutos adicionales hasta que la carne esté totalmente impregnada.
  10. Servir inmediatamente mientras el aroma a frutos secos esté en su punto máximo.