Ingredientes:
- 1 libra (450g) de masa de pizza pre-hecha (comprada o casera), o base de pizza pre-hecha
- 1 cucharada de aceite de oliva, extra virgen (15ml)
- 1/4 taza (30g) de harina de sémola o harina de maíz (para espolvorear)
- 1 cucharada (14g) de mantequilla sin sal
- 2 dientes de ajo, picados
- 1/4 taza (60ml) de crema espesa
- 1/4 taza (60ml) de leche entera
- 1/4 cucharadita de sal (1.5g)
- 1/4 cucharadita de pimienta negra (1.5g)
- 1 taza (225g) de queso ricotta de leche entera
- 1 taza (100g) de queso mozzarella rallado
- 1/2 taza (50g) de queso parmesano rallado
- 1/4 taza (25g) de albahaca fresca picada, para decorar
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 232°C (450°F). Si usas masa pre-hecha, déjala reposar a temperatura ambiente durante 30 minutos. Espolvorea la bandeja para hornear/piedra para pizza con sémola. Estira o extiende la masa a la forma deseada (aproximadamente 30-35 cm).
- Derrite la mantequilla en una cacerola pequeña a fuego medio. Agrega el ajo picado y sofríe hasta que esté fragante (aproximadamente 30 segundos). Agrega la crema espesa, la leche, la sal y la pimienta. Lleva a fuego lento, luego retira del fuego.
- Pincela aceite de oliva sobre la masa de pizza. Extiende la salsa blanca uniformemente sobre la corteza. Coloca cucharadas de queso ricotta sobre la salsa. Espolvorea con mozzarella y queso parmesano.
- Hornea en el horno precalentado durante 12-15 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso esté derretido y burbujeante.
- Retira del horno y deja enfriar ligeramente. Decora con albahaca fresca. Corta en porciones y sirve inmediatamente. ¡Disfruta cada bocado!