Ingredientes:

  • 1 base de pizza precocida (30 cm de diámetro) o masa para pizza casera
  • 250g de harina de fuerza
  • 150 ml de agua tibia
  • 7 g de levadura seca de panadero
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 cucharadita de sal
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 50 g de mantequilla sin sal
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 240 ml de nata para cocinar (con al menos 35% de materia grasa)
  • 75 g de queso parmesano recién rallado
  • Sal y pimienta negra recién molida al gusto
  • 150 g de pollo cocido desmenuzado o champiñones laminados o espinacas frescas
  • Mozzarella rallada (cantidad al gusto)
  • Perejil fresco picado (para decorar)

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 220°C (425°F). Si usas piedra para pizza, colócala en el horno mientras se calienta.
  2. Derrite la mantequilla en una sartén a fuego medio.
  3. Sofríe el ajo picado hasta que esté fragante (aproximadamente 1 minuto).
  4. Añade la nata para cocinar y lleva a ebullición suave.
  5. Reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 5 minutos, removiendo ocasionalmente.
  6. Retira del fuego y agrega el queso parmesano rallado. Mezcla hasta que el queso se derrita y la salsa esté suave.
  7. Sazona con sal y pimienta al gusto.
  8. Extiende la salsa Alfredo sobre la base de pizza precocida o la masa casera extendida.
  9. Distribuye el topping elegido (pollo, champiñones, espinacas) sobre la salsa.
  10. Espolvorea con mozzarella rallada.
  11. Hornea durante 15-20 minutos, o hasta que la corteza esté dorada y el queso esté burbujeante y ligeramente dorado.
  12. Retira la pizza del horno.
  13. Espolvorea con perejil fresco picado (si lo usas).
  14. Corta en porciones y sirve inmediatamente.