Ingredientes:

  • 400 g harina de trigo común
  • 200 ml vino blanco seco
  • 120 ml aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal
  • 2.5 cucharadas matalahúga
  • 1 trozo de piel de limón
  • 1 trozo de piel de naranja
  • 1 rama de canela
  • Aceite de oliva suave para freír
  • Azúcar cantidad necesaria
  • Canela molida al gusto

Instrucciones:

  1. Calentar el aceite de oliva con las pieles de limón y naranja, la rama de canela y la matalahúga a fuego muy suave durante unos 5-10 minutos. Retirar del fuego y dejar enfriar.
  2. En un bol grande, mezclar la harina y la sal. Añadir el vino blanco y el aceite aromatizado (sin las pieles ni la canela). Amasar hasta obtener una masa homogénea y elástica. Dejar reposar durante 15 minutos.
  3. Espolvorear la encimera con harina. Estirar la masa con un rodillo lo más fina posible. Cortar la masa en cuadrados de 5-6 cm.
  4. Doblar dos puntas opuestas del cuadrado hacia el centro y presionar ligeramente para unirlas, formando la característica forma del pestiño.
  5. Calentar abundante aceite de oliva suave en una sartén. Freír los pestiños en tandas, hasta que estén dorados por ambos lados.
  6. Retirar los pestiños con una espumadera y escurrir el exceso de aceite en papel absorbente. Rebozar inmediatamente en una mezcla de azúcar y canela.
  7. Dejar enfriar ligeramente y servir.