Ingredientes:
- 4 pechugas de pollo fileteadas (aproximadamente 500g)
- 1 cucharadita de sal (5 ml)
- ½ cucharadita de pimienta negra molida (2.5 ml)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- 1 diente de ajo, finamente picado
- ¼ taza de caldo de pollo (60 ml)
- ¼ taza de jugo de limón fresco (60 ml)
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal (30 g)
- 1 cucharada de perejil fresco, picado (15 ml)
- 1 cucharadita de maicena (5 ml) disuelta en 1 cucharada de agua fría (15 ml)
Instrucciones:
- Secar las pechugas de pollo con papel de cocina. Sazonar con sal y pimienta por ambos lados.
- Calentar el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Añadir el ajo picado y cocinar hasta que esté fragante, unos 30 segundos. Añadir las pechugas de pollo y cocinar durante 4-5 minutos por lado, o hasta que estén doradas y completamente cocidas.
- Retirar las pechugas de la sartén y reservar.
- Bajar el fuego a medio. Añadir el caldo de pollo y el jugo de limón a la sartén. Raspar el fondo de la sartén para soltar los trocitos dorados. Llevar a ebullición suave.
- Añadir la mezcla de maicena y agua a la sartén, removiendo constantemente hasta que la salsa espese ligeramente, aproximadamente 1-2 minutos.
- Retirar la sartén del fuego y añadir la mantequilla, removiendo hasta que se derrita y se incorpore completamente a la salsa, creando una emulsión brillante.
- Verter la salsa de limón sobre las pechugas de pollo. Espolvorear con perejil fresco picado. Servir inmediatamente.