Ingredientes:

  • 1 pavo entero de 6.5 kg, descongelado completamente
  • 2 cebollas blancas grandes cortadas en cuartos
  • 3 zanahorias en trozos grandes
  • 2 cabezas de ajo cortadas por la mitad
  • 500 ml de caldo de ave de alta calidad
  • 250 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 3 cucharadas de tomillo fresco picado
  • 2 cucharadas de romero fresco finamente picado
  • 1 cucharada de sal marina fina
  • 1 cucharadita de pimienta negra recién molida
  • Ralladura de 2 naranjas
  • 1 naranja cortada en mitades
  • 1 manojo de salvia fresca
  • 1 rama de canela

Instrucciones:

  1. Retira los menudillos del interior del pavo. Seca meticulosamente la piel con toallas de papel, por dentro y por fuera, para asegurar una textura crujiente. Deja reposar el ave a temperatura ambiente por 1 hora.
  2. En un bol pequeño, mezcla la mantequilla con el tomillo, romero, sal, pimienta y la ralladura de naranja hasta formar una pasta homogénea.
  3. Separa con cuidado la piel de la pechuga introduciendo la mano y distribuye la mitad de la mantequilla directamente sobre la carne. Unta el resto de la mantequilla sobre toda la superficie exterior de la piel.
  4. Introduce las mitades de naranja, la salvia y la rama de canela dentro de la cavidad del pavo para aromatizar desde el interior.
  5. Coloca las cebollas, zanahorias y ajos en el fondo de una bandeja de horno con rejilla. Vierte el caldo de ave en el fondo. Coloca el pavo sobre la rejilla.
  6. Hornea a 200°C por 30 minutos hasta que la piel comience a brillar y dorarse.
  7. Baja la temperatura a 165°C y continúa horneando. Si las alas se oscurecen mucho, cúbrelas con papel de aluminio.
  8. Retira del horno cuando el termómetro marque 165°F (74°C) en la parte más gruesa del muslo sin tocar el hueso.
  9. Retira el pavo del horno y deja reposar en una tabla de cortar durante al menos 30 minutos antes de trincharlos para permitir la redistribución de jugos.