Ingredientes:
- 500 g Pechuga de Pollo, sin piel ni hueso.
- 1 L Caldo de pollo bajo en sodio (o agua).
- 1 Hoja de laurel.
- 1 Cucharada Aceite de oliva virgen extra (AOVE).
- 1/2 Cebolla pequeña, finamente picada.
- 2 Dientes de Ajo, machacados.
- 1 Cucharadita Mantequilla sin sal (para saltear).
- 1 Rama de Tomillo fresco (o 1/2 cdta. seco).
- 120 g Queso Crema, bajo en grasa, a temperatura ambiente.
- 60 g Yogur Griego Natural, sin azúcar.
- 1 Cucharada Mostaza Dijon.
- 1 Cucharadita Salsa Worcestershire (o salsa inglesa).
- 1 Cucharada Brandy, Jerez o Ron (opcional).
- 1/2 Cucharadita Sal marina (o al gusto).
- 1/4 Cucharadita Pimienta negra recién molida.
- 2 Cucharadas Perejil fresco, picado finamente.
- Una pizca de Nuez Moscada recién rallada.
Instrucciones:
- Paso 1: Cocinar y Desmenuzar el Pollo. Coloca la pechuga de pollo en la olla con el caldo y la hoja de laurel. Cocina a fuego lento hasta que esté cocido (aproximadamente 15-20 minutos). Retira el pollo y déjalo enfriar ligeramente. Desmenúzalo en trozos medianos.
- Paso 2: Sofreír los Aromáticos. En una sartén, derrite la mantequilla junto con el AOVE. Añade la cebolla y el tomillo y cocina a fuego bajo hasta que estén transparentes (5-7 minutos). Agrega el ajo y cocina 1 minuto. Si usas licor (Brandy o Jerez), añádelo y deja evaporar el alcohol. Deja enfriar ligeramente.
- Paso 3: Procesar. Coloca el pollo desmenuzado y la mezcla de aromáticos de la sartén en el procesador de alimentos. Pulsa un par de veces para iniciar la mezcla.
- Paso 4: Emulsionar. Incorpora el queso crema, el yogur griego, la Mostaza Dijon, la Salsa Worcestershire, la sal, la pimienta y la nuez moscada. Procesa continuamente hasta obtener una pasta muy fina y homogénea. Raspa los lados según sea necesario.
- Paso 5: Ajustar Textura y Sazonar. Si el Paté de Pollo está demasiado denso, añade el caldo de pollo reservado, cucharada a cucharada, hasta obtener la consistencia untable deseada. Prueba y ajusta la sal. Agrega el perejil picado.
- Paso 6: Enfriar. Transfiere el paté a los ramequines o a un tazón. Cubre la superficie con film plástico y refrigera por al menos 2 horas. Este reposo es crucial para que el paté adquiera su firmeza característica antes de servir.