Ingredientes:

  • 1 kg de patatas harinosas (variedad Monalisa o Kennebec)
  • 250 g de chorizo riojano semicurado
  • 1 cebolla blanca mediana
  • 2 dientes de ajo
  • 1 pimiento verde tipo italiano
  • 2 cucharadas de carne de pimiento choricero
  • 1 hoja de laurel seco
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera agridulce
  • 5 g de sal fina
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 1 litro de agua mineral

Instrucciones:

  1. Calienta los 30 ml de aceite de oliva en la cazuela a fuego medio hasta que veas que empieza a ondular.
  2. Añade la cebolla, el ajo y el pimiento verde finamente picados. Sofríe hasta que la cebolla esté transparente.
  3. Incorpora los 250 g de chorizo troceado en rodajas o dados hasta que el aceite se vuelva rojo intenso.
  4. Agrega la cucharadita de pimentón y la carne de pimiento choricero. Remueve apenas 10 segundos hasta que huelas el aroma tostado.
  5. Chasca el kg de patatas: introduce el cuchillo y gira la muñeca para arrancar el trozo. Debes oír un crujido seco.
  6. Rehoga las patatas con el sofrito durante 2 o 3 minutos hasta que brillen por la grasa.
  7. Vierte el litro de agua mineral hasta que las patatas queden cubiertas por un par de dedos.
  8. Sube el fuego hasta que hierva y luego bájalo al mínimo. Añade el laurel y los 5 g de sal.
  9. Cocina durante 35 o 40 minutos hasta que la patata esté tierna como mantequilla.
  10. Durante los últimos 5 minutos, menea la cazuela por las asas hasta que el caldo espese.
  11. Apaga el fuego y deja reposar 10 minutos hasta que el guiso se asiente.