Ingredientes:
- 200g de Spaghetti o Tonnarelli de alta calidad (trafilata al bronzo)
- 60g de Queso Pecorino Romano rallado muy fino
- 1.5 cucharadas de pimienta negra en grano
- Agua para la pasta
- Sal para el agua de la pasta
Instrucciones:
- Hervir el agua. Usa menos agua de la que usarías normalmente (unos 2 litros para 200g) para concentrar el almidón. Añade una pizca de sal.
- Cocer la pasta. Introduce los 200g de spaghetti y cocina hasta que falten 2 minutos para el dente. Nota: Terminaremos la cocción en la sartén.
- Tostar la pimienta. Mientras la pasta se cuece, pon la pimienta en una sartén amplia a fuego medio hasta que huelas el aroma intenso y empiece a humear ligeramente.
- Hidratar la pimienta. Añade un cucharón del agua de la pasta a la sartén con la pimienta. Verás que burbujea con fuerza.
- Preparar la pasta de queso. En un bol aparte, mezcla los 60g de Pecorino con un poco de agua templada de la pasta. Remueve con un tenedor hasta formar una pasta espesa, similar al puré.
- Transferir la pasta. Lleva el spaghetti directamente de la olla a la sartén con la pimienta usando unas pinzas. No la escurras totalmente.
- Risottado final. Cocina la pasta en la sartén con un poco más de agua, removiendo constantemente hasta que veas un burbujeo denso y cremoso.
- El momento crítico. Apaga el fuego por completo. Esto es vital para no quemar el queso.
- Emulsionar. Añade la pasta de queso y un poco más de agua si es necesario. Remueve con energía y movimientos circulares hasta que el líquido se convierta en una crema aterciopelada.
- Servir. Emplata inmediatamente y añade un último toque de pimienta fresca por encima.