Ingredientes:
- 350 g (2 3/4 tazas) de harina de trigo todo uso (y un poco más para enharinar)
- 7 g (2 1/4 cucharaditas) de levadura seca activa
- 60 ml (1/4 taza) de leche tibia (a unos 40°C/105°F)
- 60 g (1/4 taza) de puré de calabaza (natural o enlatado, sin especias añadidas)
- 50 g (1/4 taza) de azúcar granulada
- 60 g (1/4 taza) de mantequilla sin sal, derretida
- 1 huevo grande
- 1 cucharadita de sal
- 115 g (1/2 taza) de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 2 cucharadas de miel
- 1/4 cucharadita de sal (opcional)
- 1 huevo batido
- Semillas de calabaza (pepitas)
Instrucciones:
- Mezclar la leche tibia y la levadura en un bol pequeño. Dejar reposar 5-10 minutos hasta que esté espumosa.
- En un bol grande o el bol de la batidora, combinar la harina, el azúcar y la sal.
- Añadir la mezcla de levadura, el puré de calabaza, la mantequilla derretida y el huevo a los ingredientes secos.
- Amasar durante 8-10 minutos a baja velocidad con la batidora (o 10-12 minutos a mano) hasta obtener una masa suave y elástica.
- Formar una bola con la masa y colocarla en un bol engrasado. Cubrir con un paño húmedo y dejar levar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su tamaño.
- Desgasificar la masa suavemente. Dividir la masa en 12 porciones iguales. Formar bolas suaves con cada porción.
- Colocar los panecillos en el molde preparado, dejando espacio entre ellos. Cubrir con un paño y dejar levar durante 30 minutos.
- Precalentar el horno a 175°C (350°F). Pincelar los panecillos con huevo batido (opcional) y espolvorear con semillas de calabaza. Hornear durante 20-25 minutos, o hasta que estén dorados.
- Mientras los panecillos se hornean, batir la mantequilla a temperatura ambiente con la miel y la sal (opcional) hasta que estén suaves y cremosas.
- Dejar enfriar los panecillos en el molde durante unos minutos antes de transferirlos a una rejilla para que se enfríen por completo. Servir calientes con la mantequilla de miel.