Ingredientes:

  • 500g de harina de gran fuerza (mínimo 13% de proteína / W350)
  • 500ml de agua tibia (25°C)
  • 10g de sal fina
  • 4g de levadura seca de panadero
  • 10ml de aceite de oliva virgen extra

Instrucciones:

  1. Combina los 500g de harina con los 500ml de agua tibia en un bol grande. Nota: No amases, solo busca que no quede harina seca.
  2. Deja la mezcla en autólisis durante 20 minutos. Sentirás que la masa empieza a cobrar elasticidad sola.
  3. Añade los 4g de levadura y los 10g de sal. Integra con movimientos envolventes.
  4. Vierte los 10ml de aceite por los bordes del bol para ayudar a despegar la masa.
  5. Moja tus manos con agua y haz pliegues llevando la masa desde el borde hacia el centro. Escucharás pequeñas burbujas de aire atrapadas.
  6. Repite el proceso de pliegues cada 20 minutos, un total de 4 veces. La masa debe ganar cuerpo y dejar de ser un líquido espeso.
  7. Deja reposar la masa tapada durante 1 horas a temperatura ambiente. Debe doblar su volumen y verse llena de burbujas en la superficie.
  8. Vuelca la masa con extrema delicadeza sobre una superficie muy enharinada. Corta en 4 porciones rectangulares.
  9. Enciende el horno a 250°C (480°F) con la bandeja dentro para que esté muy caliente.
  10. Desliza los panes sobre papel de horno y hornea 25 minutos hasta que la corteza esté dorada y suene a hueco al golpearla.