Ingredientes:
- 2 cucharadas de aceite de oliva (30 ml)
- 1 cebolla mediana, finamente picada (150g)
- 2 tomates maduros, rallados (o 1 lata [400g] de tomate triturado)
- 1 cucharadita de pimentón dulce (5ml)
- 1 conejo, cortado en 8 trozos (aproximadamente 1 kg)
- 6 muslos de pollo, con hueso y piel (aproximadamente 800g)
- 1/2 taza de garrofó (80g)
- 1/4 taza de ferraura (judías verdes), recortadas y cortadas en trozos de 2,5 cm (30g)
- 3 tazas de arroz bomba (600g)
- 6 tazas de caldo de pollo, casero o bajo en sodio (1.4 litros)
- Una pizca de hebras de azafrán
- Sal al gusto
- Ramita de romero fresco (opcional)
- Gajos de limón, para servir
Instrucciones:
- Prepara el Sofrito: Calienta el aceite de oliva en la paellera a fuego medio. Sofríe el conejo y el pollo hasta que estén dorados por todos los lados. Retira la carne y reserva. Añade la cebolla a la paellera y cocina hasta que esté blanda y transparente. Incorpora el tomate rallado y el pimentón, y cocina hasta que la mezcla espese y reduzca.
- Añade las Judías y el Caldo: Añade el garrofó y la ferraura a la paellera y remueve para combinar. Regresa el conejo y el pollo dorados a la paellera. Vierte el caldo de pollo y lleva a ebullición suave. Añade las hebras de azafrán. Sazona con sal al gusto.
- Incorpora el Arroz: Distribuye uniformemente el arroz por toda la paellera. ¡No remover después de este punto!
- Cocina la Paella: Lleva la mezcla a ebullición rápida durante 10 minutos. Luego, reduce el fuego a bajo y cocina a fuego lento durante otros 10-15 minutos, o hasta que el arroz haya absorbido la mayor parte del líquido y esté casi cocido.
- Crea el Socarrat: Aumenta el fuego a medio-alto durante los últimos minutos, escuchando atentamente a que el arroz empiece a crepitar y chisporrotear en el fondo de la paellera. ¡Esto es el socarrat que se está formando! ¡Ojo, no quemar! Retira del fuego una vez que detectes el olor a nuez tostada del socarrat.
- Reposa y Sirve: Cubre la paella con un paño de cocina limpio y déjala reposar durante 5-10 minutos antes de servir. Esto permite que el arroz termine de cocinarse y que los sabores se mezclen. Adorna con una ramita de romero fresco (opcional) y gajos de limón. Sirve inmediatamente.