Ingredientes:

  • 500 ml de leche entera
  • 1 rama de canela
  • 1 trozo de piel de limón
  • 4 yemas de huevo grandes (L)
  • 100 g de azúcar blanca
  • 20 g de maicena
  • 1 pizca de sal

Instrucciones:

  1. Vierta la leche en el cazo junto con la rama de canela y la piel de limón. Caliente a fuego medio hasta que veas que empieza a burbujear en los bordes, retire del fuego, tape y deje reposar durante 10 minutos. Nota: El reposo es donde ocurre la magia del sabor.
  2. En un bol, bata las yemas con el azúcar y la pizca de sal. Siga batiendo hasta que la mezcla aclare su color y se vea espumosa.
  3. Incorpore la maicena tamizada sobre las yemas. Bata enérgicamente hasta obtener una pasta lisa y sin grumos.
  4. Cuela la leche caliente sobre el bol de las yemas. Hágalo lentamente y en forma de hilo, batiendo constantemente. Nota: Esto es el temperado; si vas rápido, cocinarás el huevo.
  5. Devuelva toda la mezcla al cazo. Cocine a fuego bajo medio, removiendo sin parar con las varillas haciendo dibujos en forma de '8'.
  6. Mantenga el fuego bajo hasta que la crema espese y nape la cuchara. Si pasas el dedo por el dorso de la cuchara y el camino queda limpio, ya están.
  7. Retire del fuego inmediatamente. Pase la mezcla por un colador chino para eliminar cualquier residuo de huevo o impureza.
  8. Vierta las Natillas en moldes individuales. Coloque el papel film en contacto directo con la superficie de la crema.
  9. Deje enfriar en la nevera durante 4 horas. No intentes comerlas antes, el cuerpo final se logra con el frío.