Ingredientes:

  • 250 ml de zumo de limón fresco (aproximadamente 6-8 limones)
  • Ralladura de 2 limones grandes
  • 150 g de azúcar blanca granulada
  • 3 hojas de gelatina neutra (6 gramos) o 1 cucharadita de gelatina en polvo
  • 300 ml de nata para montar (crema de leche) con al menos 35% de grasa, muy fría
  • 2 claras de huevo grandes (opcional)
  • Una pizca de sal (si usas claras)

Instrucciones:

  1. Rallar la piel de los limones y exprimir el zumo. Mezclar el zumo, la ralladura y el azúcar en un bowl. Refrigerar por 30 minutos.
  2. Remojar las hojas de gelatina en agua fría hasta que se ablanden. (Si usas gelatina en polvo, hidratar en agua fría).
  3. Escurrir la gelatina y disolverla en una cacerola pequeña a fuego muy bajo con unas cucharadas de la mezcla de limón (sin hervir). Dejar enfriar un poco.
  4. En un bowl grande, batir la nata fría con la batidora hasta que forme picos suaves. (No sobrebatir).
  5. En otro bowl aparte, batir las claras de huevo con una pizca de sal hasta que estén a punto de nieve (opcional).
  6. Incorporar la gelatina disuelta a la mezcla de limón. Mezclar suavemente.
  7. Incorporar delicadamente la nata montada a la mezcla de limón, con movimientos envolventes. (Si usas claras, incorporarlas con el mismo cuidado).
  8. Verter la mousse en vasitos individuales o en un bol grande.
  9. Refrigerar durante al menos 2 horas (idealmente toda la noche) para que la mousse se asiente.
  10. Antes de servir, decorar con ralladura de limón, unas hojitas de menta fresca o unas frambuesas.