Ingredientes:

  • 1 kg de naranjas (preferiblemente naranjas amargas, tipo Sevilla)
  • 1 kg de azúcar blanca granulada
  • 1 litro de agua
  • 1 limón (el jugo, opcional)

Instrucciones:

  1. Lavar bien las naranjas. Retirar la piel (solo la parte naranja). Cortar la piel en tiras finas. Pelar las naranjas, retirar la parte blanca y las semillas. Cortar la pulpa en trozos pequeños.
  2. Colocar las tiras de piel en un recipiente con agua fría y dejar remojar durante al menos 2 horas. Cambiar el agua varias veces.
  3. Escurrir las tiras de piel y cocinarlas en una olla con agua fresca durante unos 15 minutos, hasta que estén tiernas. Escurrir y reservar.
  4. En la olla grande, combinar la pulpa de naranja, el azúcar y el agua. Agregar el jugo de limón (si se usa) y las tiras de piel cocidas.
  5. Llevar la mezcla a ebullición a fuego medio-alto, removiendo constantemente para disolver el azúcar. Reducir el fuego a medio y cocinar a fuego lento, removiendo ocasionalmente, durante aproximadamente 45-60 minutos, o hasta que la mermelada espese.
  6. Para comprobar si la mermelada está lista, colocar una pequeña cantidad en un plato frío y dejar enfriar durante unos segundos. Si forma una arruga al empujarla con el dedo, está lista.
  7. Retirar la mermelada del fuego y dejar reposar durante unos minutos. Verter la mermelada caliente en los frascos esterilizados, dejando un pequeño espacio en la parte superior. Cerrar los frascos herméticamente.
  8. Para una mayor conservación, puedes sellar los frascos colocando los frascos llenos en una olla grande con agua hirviendo, asegurándote de que estén completamente cubiertos. Hervir durante 10 minutos. Retirar los frascos con cuidado y dejar enfriar completamente.