Ingredientes:
- 1 kg de higos frescos (variedad Cuello de Dama o negros)
- 350 g de azúcar blanca o de caña
- 60 ml de zumo de limón recién exprimido
- 1 vaina de vainilla
- 1 pizca de sal marina
Instrucciones:
- Limpia los higos con un paño húmedo. No los sumerjas en agua para que no absorban humedad extra.
- Retira el rabito y corta los higos en cuartos. Si la piel es muy gruesa, puedes pelarlos, pero yo prefiero dejarla por la pectina.
- Mezcla los higos con el azúcar y el zumo de limón en la olla. Macerar durante 30 min hasta que veas que sueltan almíbar.
- Abre la vaina de vainilla por la mitad, raspa las semillas con la punta de un cuchillo y añádelas a la olla junto con la vaina vacía.
- Calienta a fuego medio hasta que empiece el primer hervor. Verás un burbujeo constante y alegre en la superficie.
- Baja el fuego al mínimo. Cocina durante unos 40 minutos removiendo de vez en cuando para que no se pegue.
- Espuma la superficie si ves que sale una capita blanca. Esto hará que tu mermelada sea transparente y brillante.
- Comprueba el punto de cocción. Pon una cucharadita en el plato frío del congelador, espera 1 min y empuja con el dedo. Si se arruga y no fluye, está lista.
- Retira la vaina de vainilla antes de envasar. No querrás encontrártela en la tostada.
- Envasa en caliente en los tarros esterilizados, llena hasta casi el borde y cierra con fuerza.