Ingredientes:

  • 1 kg de fresas frescas, lavadas, sin tallo y cortadas en trozos pequeños
  • 550 g de azúcar blanco granulada
  • 8 ml de zumo de limón recién exprimido

Instrucciones:

  1. Lava, quita el tallo y corta las fresas en trozos pequeños.
  2. En un bol grande, mezcla las fresas troceadas con el azúcar y el zumo de limón. Cubre con papel film y refrigera durante al menos 12 horas.
  3. Vierte la mezcla de fresas maceradas en una olla de fondo grueso. Lleva a ebullición a fuego alto, removiendo ocasionalmente.
  4. Reduce el fuego a medio-bajo y cocina durante 30-40 minutos, removiendo con frecuencia y retirando la espuma.
  5. Para comprobar si la mermelada está lista, coloca una cucharadita en un plato frío. Si se solidifica rápidamente, está lista.
  6. Vierte la mermelada caliente en botes de cristal esterilizados, dejando un espacio de 1 cm en la parte superior. Cierra bien las tapas.
  7. Invierte los botes boca abajo sobre una toalla durante 24 horas (opcional).