Ingredientes:
- 680g de filetes de merluza fresca, sin piel ni espinas, cortados en trozos de 10 cm
- 2.5ml de sal
- 1.25ml de pimienta negra
- 15ml de zumo de 1/2 limón
- 125g de harina de todo uso
- 2.5ml de levadura en polvo
- 1.25ml de sal
- 1 huevo grande
- 120ml de cerveza fría (lager o pilsner)
- Opcional: Una pizca de hebras de azafrán (infusionadas en 1 cucharada de agua tibia durante 10 minutos)
- Aceite vegetal o aceite de oliva (para freír)
Instrucciones:
- Sazonar los filetes de merluza con sal, pimienta y zumo de limón. Dejar reposar en la nevera durante 15 minutos para marinar.
- En un bol, batir la harina, la levadura en polvo y la sal.
- En un bol aparte, batir el huevo. Luego, añadir gradualmente la cerveza fría y la infusión de azafrán opcional al huevo, mezclando hasta que estén bien combinados.
- Verter lentamente los ingredientes húmedos en los ingredientes secos, batiendo hasta que estén combinados. No mezclar demasiado; algunos grumos están bien. Refrigerar la masa durante 15 minutos. Esto ayuda a que el gluten se relaje y da como resultado un recubrimiento más crujiente.
- Calentar aceite vegetal o aceite de oliva en una sartén grande o freidora a 175°C. El aceite debe ser lo suficientemente profundo para sumergir el pescado.
- Sumergir cada trozo de merluza en la masa refrigerada, asegurándose de que esté completamente cubierto.
- Colocar con cuidado la merluza rebozada en el aceite caliente, trabajando en lotes para evitar sobrecargar la sartén. Freír durante 2-3 minutos por lado, o hasta que estén doradas y cocidas por dentro.
- Retirar la merluza frita con unas pinzas o una espumadera y colocarla sobre papel absorbente para que escurra el exceso de aceite. Servir inmediatamente.