Ingredientes:

  • 4 medallones de merluza fresca de 180g cada uno
  • 30g de harina de trigo para el sellado
  • 10g de harina de trigo para la salsa
  • 60ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 dientes de ajo laminados
  • 100ml de vino blanco seco
  • 250ml de caldo de pescado caliente
  • 1 manojo de perejil fresco picado
  • 1 pizca de sal fina
  • 1 pizca de pimienta blanca

Instrucciones:

  1. Atemperar el pescado. Saca la merluza de la nevera 15 minutos antes. Nota: Evita el choque térmico para que no se contraigan las fibras.
  2. Preparar el sellado. Salpimenta los medallones y pásalos ligeramente por los 30g de harina, sacudiendo el exceso. Debe quedar una película casi transparente.
  3. Dorar el pescado. Calienta el aceite en la cazuela y sella la merluza 1 minuto por cada lado. Retira y reserva. Buscamos solo una costra ligera, no cocinar el interior.
  4. Aromatizar el aceite. En ese mismo aceite, añade los ajos laminados. Cocina a fuego medio hasta que bailen y se vuelvan dorados, pero nunca marrones.
  5. Cocinar la base espesante. Añade los 10g de harina restantes al aceite con los ajos. Tuesta durante 1 minuto sin dejar de remover. Nota: Esto elimina el sabor a harina cruda.
  6. Desglasar con vino. Vierte el vino blanco. Deja que burbujee con fuerza 2 minutos hasta que el olor penetrante a alcohol desaparezca.
  7. Crear la salsa. Incorpora el caldo de pescado caliente poco a poco, batiendo con energía para formar una velouté ligera.
  8. Reincorporar el protagonista. Coloca los medallones de merluza de nuevo en la cazuela, preferiblemente con la piel hacia arriba.
  9. Ligar por movimiento. Espolvorea el perejil y mueve la cazuela en círculos sobre el fuego durante 3-4 minutos. La salsa debe empezar a brillar y espesar por la gelatina del pescado.
  10. Reposo final. Apaga el fuego, tapa y deja descansar 2 minutos antes de servir para que los jugos se asienten.