Ingredientes:

  • 1 huevo entero (grande, a temperatura ambiente)
  • 1 yema de huevo (grande, a temperatura ambiente)
  • 1 cucharada (15 ml) de zumo de limón fresco
  • 1 cucharadita (5 ml) de vinagre de vino blanco (opcional)
  • 1/2 cucharadita (2.5 ml) de sal fina
  • 1/4 cucharadita (1.25 ml) de pimienta blanca molida (opcional)
  • 1 taza (240 ml) de aceite vegetal neutro (girasol o canola)

Instrucciones:

  1. Asegúrate de que los huevos estén a temperatura ambiente. Reúne todos los ingredientes y utensilios.
  2. En el tazón o vaso, combina el huevo entero, la yema, el zumo de limón, el vinagre (si lo usas), la sal y la pimienta (si la usas).
  3. Empieza a batir a velocidad baja hasta que los ingredientes estén bien mezclados y ligeramente espumosos.
  4. Con la batidora en marcha a velocidad baja, empieza a añadir el aceite en un hilo fino y constante. Al principio, parecerá que no emulsiona, ¡pero no te rindas!
  5. Una vez que la mayonesa empiece a tomar forma y espesarse, puedes aumentar ligeramente la velocidad de la batidora y continuar añadiendo el aceite en un hilo fino.
  6. La mayonesa estará lista cuando tenga una consistencia espesa y cremosa. Si está demasiado espesa, puedes añadir unas gotas de agua fría para aligerarla.
  7. Prueba la mayonesa y ajusta la sal, el zumo de limón o la pimienta si es necesario.
  8. Refrigera la mahonesa al menos 30 minutos antes de servir para que se asienten los sabores.