Ingredientes:
- 400 gramos de magret de pato (una pieza grande)
- 2 gramos de sal de escamas
- 1 gramo de pimienta negra recién molida
- 100 ml de vino de Oporto
- 21 gramos de miel de brezo
- 50 gramos de arándanos frescos
- 1 rama de tomillo fresco
- 10 gramos de mantequilla sin sal
Instrucciones:
- Saca el pato de la nevera 20 minutos antes de cocinarlo. Seca la piel meticulosamente con papel absorbente.
- Con un cuchillo muy afilado, realiza cortes diagonales en la grasa formando rombos. Hazlo hasta llegar a la carne pero sin cortarla.
- Coloca el pato con la piel hacia abajo en una sartén totalmente fría. Enciende el fuego a nivel medio bajo. Espera hasta que escuches el primer chisporroteo suave.
- A medida que la grasa se acumule en la sartén, retírala con una cuchara y guárdala en un tarro. Cocina durante 8 o 10 minutos hasta que la piel esté fina, dorada y muy rígida.
- Sube el fuego a medio alto. Da la vuelta al magret y sella el lado de la carne durante solo 2 o 3 minutos para caramelizar el exterior.
- Retira el pato de la sartén y colócalo sobre una tabla. Espolvorea la sal de escamas y la pimienta. Deja descansar 5 minutos tapado ligeramente con papel de aluminio.
- En la misma sartén (sin la grasa sobrante), vierte el Oporto y la miel. Hierve hasta que reduzca a la mitad y espese.
- Añade los arándanos y el tomillo. Cocina 2 minutos más. Apaga el fuego, añade la mantequilla fría y remueve en círculos hasta que se funda y la salsa brille.
- Corta el magret en lonchas de aproximadamente 1 centímetro de grosor. Verás un degradado perfecto de rosa a rojo.
- Sirve las lonchas en abanico y salsea generosamente por encima, asegurándote de que cada trozo tenga algún arándano.