Ingredientes:
- 1 tbsp (15 ml) aceite de oliva
- 1 lb (450g) carne molida de res
- 1 cebolla mediana, picada (aproximadamente 1 taza)
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 (28 oz/800g) lata de tomates triturados
- 1 (15 oz/425g) lata de salsa de tomate
- 1 (6 oz/170g) lata de pasta de tomate
- 1 cdta orégano seco
- 1/2 cdta albahaca seca
- 1/4 cdta hojuelas de pimiento rojo (opcional)
- Sal y pimienta al gusto
- 15 oz (425g) queso ricotta
- 1/2 taza (50g) queso parmesano rallado
- 1/4 taza perejil fresco picado
- 1 huevo grande, ligeramente batido
- Sal y pimienta al gusto
- 9 láminas de lasaña sin cocción previa (aproximadamente)
- 3 tazas (300g) queso mozzarella rallado
Instrucciones:
- Calienta el aceite de oliva en una sartén grande. Agrega la carne molida y cocina, rompiéndola con una cuchara, hasta que esté dorada. Escurre el exceso de grasa. Agrega la cebolla y el ajo y cocina hasta que estén blandos, unos 5 minutos.
- Incorpora los tomates triturados, la salsa de tomate, la pasta de tomate, el orégano, la albahaca, las hojuelas de pimiento rojo (si las usas), la sal y la pimienta. Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y cocina a fuego lento durante 15 minutos, revolviendo ocasionalmente.
- En un tazón, combina el queso ricotta, el queso parmesano, el perejil y el huevo. Sazona con sal y pimienta. Mezcla bien.
- Extiende una fina capa de salsa de carne en el fondo del molde para hornear. Coloca 3 láminas de lasaña sin cocción previa sobre la salsa. Extiende la mitad de la mezcla de queso ricotta sobre las láminas. Espolvorea con 1 taza de queso mozzarella.
- Repite las capas: salsa de carne, láminas, mezcla de ricotta, queso mozzarella. Cubre con la salsa de carne restante y el queso mozzarella.
- Cubre el molde para hornear con papel de aluminio. Hornea en un horno precalentado a 190°C (375°F) durante 25 minutos. Retira el papel de aluminio y hornea durante 15 minutos adicionales, o hasta que el queso se derrita, burbujee y se dore ligeramente.
- Deja reposar la lasaña durante 10 minutos antes de cortar y servir. Esto permite que las capas se asienten y evita que se sirva desordenadamente.