Ingredientes:

  • 1 lata (425g) de garbanzos cocidos, escurridos y enjuagados, reservando el líquido (aquafaba)
  • ½ taza (120ml) de tahini, preferiblemente de buena calidad, bien mezclado
  • ¼ taza (60ml) de jugo de limón recién exprimido, o más al gusto
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva (30ml), más extra para rociar
  • 2-4 cucharadas de agua helada (30-60ml), o aquafaba
  • ½ cucharadita de comino molido
  • Sal al gusto
  • Opcional: pimentón, perejil picado, un chorrito de aceite de oliva

Instrucciones:

  1. Escurre y enjuaga bien los garbanzos. Opcionalmente, frota los garbanzos en un paño de cocina limpio para quitarles parte de la piel (esto dará como resultado un hummus más suave). Reserva el aquafaba (el líquido de la lata).
  2. En el procesador de alimentos, combina el tahini y el jugo de limón. Procesa hasta que quede ligero y esponjoso, raspando los lados según sea necesario. Este paso es importante para una textura cremosa.
  3. Agrega el ajo picado y el aceite de oliva a la mezcla de tahini. Procesa hasta que estén bien combinados.
  4. Agrega los garbanzos escurridos y el comino. Procesa hasta que se forme una pasta espesa.
  5. Con el procesador de alimentos en funcionamiento, agrega lentamente el agua helada (o aquafaba), una cucharada a la vez, hasta que el hummus alcance la consistencia deseada. Prueba y ajusta la consistencia.
  6. Sazona con sal al gusto. Procesa brevemente para incorporar la sal.
  7. Transfiere el hummus a un tazón para servir. Cubre y refrigera durante al menos 30 minutos para permitir que los sabores se mezclen.
  8. Antes de servir, rocía con aceite de oliva, espolvorea con pimentón y perejil picado (si lo deseas). Sirve con pan de pita, verduras o tus ingredientes favoritos para mojar.