Ingredientes:

  • 1 taza (240 ml) de crema de leche espesa (al menos 36% de grasa)
  • 1 taza (240 ml) de leche entera
  • ¾ taza (150 g) de azúcar granulada
  • 1 vaina de vainilla (o 2 cucharaditas de extracto de vainilla)
  • 4 yemas de huevo grandes
  • Una pizca de sal

Instrucciones:

  1. Abrir la vaina de vainilla a lo largo con un cuchillo y raspar las semillas. Combinar la vaina y las semillas con la crema de leche y la leche en la cacerola. Calentar a fuego medio, retirar del fuego y cubrir. Dejar reposar durante al menos 2 horas.
  2. En un tazón aparte, batir las yemas de huevo y el azúcar hasta que estén pálidas y espesas.
  3. Retirar la vaina de vainilla de la crema y la leche. Calentar nuevamente la mezcla de crema y leche a fuego medio-bajo.
  4. Verter lentamente una pequeña cantidad de la mezcla caliente sobre las yemas batidas, batiendo constantemente. Verter la mezcla de huevo atemperada de nuevo en la cacerola con la crema y la leche.
  5. Cocinar a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que la mezcla espese lo suficiente como para cubrir la parte posterior de la espátula. No dejar que hierva. Verificar que haya alcanzado los 82-85ºC (180-185ºF).
  6. Colar la crema inglesa a través de un colador de malla fina en un tazón limpio. Cubrir la superficie con film transparente. Enfriar en el refrigerador durante al menos 4 horas, o preferiblemente toda la noche.
  7. Verter la crema inglesa fría en la máquina para hacer helados y batir según las instrucciones del fabricante. El helado estará listo cuando tenga una consistencia suave y cremosa.
  8. Transferir el helado a un recipiente hermético y congelar durante al menos 2-3 horas para que se endurezca completamente. Sacar del congelador unos minutos antes de servir.