Ingredientes:

  • 600g de guisantes congelados de calidad extra fina
  • 150g de jamón ibérico cortado en dados pequeños
  • 150g de cebolla blanca picada en brunoise
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 50ml de vino blanco seco
  • 100ml de caldo de jamón
  • 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida

Instrucciones:

  1. Calienta las 4 cucharadas de aceite de oliva en una sartén amplia a fuego medio.
  2. Añade los ajos laminados. Cocina hasta que bailen y se doren ligeramente, desprendiendo su aroma punzante. Nota: No dejes que se quemen o amargarán todo el aceite.
  3. Incorpora la cebolla picada con una pizca de sal. Cocina unos 8 minutos hasta que esté translúcida y brillante.
  4. Echa los dados de jamón. Saltea 2 minutos hasta que la grasa se vuelva transparente y veas el primer burbujeo.
  5. Vierte el vino blanco. Sube el fuego 1 minuto hasta que el olor a alcohol desaparezca y solo quede el aroma a uva.
  6. Añade los 600g de guisantes directamente del congelador. Remueve con suavidad para que se impregnen del sofrito.
  7. Vierte los 100ml de caldo de jamón previamente calentado.
  8. Tapa y cocina a fuego medio fuerte durante 5-7 minutos. Sabrás que están listos cuando el caldo haya reducido a la mitad y los guisantes estén tiernos pero firmes.
  9. Añade la pimienta negra y prueba. Nota: Probablemente no necesites más sal por el aporte del jamón.
  10. Apaga el fuego y deja asentar 2 minutos antes de servir para que la salsa termine de ligar.