Ingredientes:

  • 200g de harina de maíz precocida
  • 40g de semillas de chía enteras
  • 5g de sal marina fina
  • 2g de cúrcuma en polvo
  • 250ml de agua tibia a 45°C
  • 30ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10g de semillas de sésamo

Instrucciones:

  1. Mezclar secos. En un bol grande, combine la harina de maíz precocida, las semillas de chía, la sal, la cúrcuma y las semillas de sésamo. Nota: Mezclar bien antes de mojar evita que la cúrcuma haga manchas de color.
  2. Incorporar líquidos. Vierta el agua tibia y el aceite de oliva sobre los ingredientes secos. Mezcle con una espátula hasta obtener una masa homogénea sin grumos.
  3. Hidratación obligatoria. Deje reposar la masa durante 5 minutos para que la chía active su mucílago y la harina de maíz complete su hidratación. Notarás que la masa se vuelve más elástica y menos pegajosa.
  4. Preparar el laminado. Coloque la masa entre dos láminas de papel manteca. Nota: Esto evita que se pegue al rodillo.
  5. Estirar con precisión. Use un rodillo para estirar la masa hasta alcanzar un grosor de 2 a 3 milímetros. Asegúrate de que sea uniforme para un horneado parejo.
  6. Eliminar protección. Retire el papel superior con cuidado, despegándolo lentamente desde una esquina.
  7. Marcar dimensiones. Marque la masa en cuadrados con un cortador de pizza. No hace falta separar los trozos, solo marcar la línea.
  8. Hornear al punto. Hornee a 180°C (350°F) durante 18-22 minutos hasta que los bordes estén dorados y la lámina se desprenda fácilmente del papel.
  9. Enfriado final. Deje enfriar sobre una rejilla metálica. El aire debe circular por debajo para que el crujido sea total.