Ingredientes:
- 100 gramos de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
- 100 gramos de azúcar moreno
- 1 huevo mediano (tamaño M)
- 100 gramos de miel
- 350 gramos de harina de trigo común
- 2 ½ cucharaditas de jengibre en polvo
- 1 ½ cucharaditas de canela en polvo
- ½ cucharadita de bicarbonato de sodio
- ½ cucharadita de nuez moscada
- Una pizca de sal
- Glasa real de colores (opcional)
- Sprinkles, perlitas de azúcar (opcional)
Instrucciones:
- En un bol, mezclar la harina, el bicarbonato, el jengibre, la canela, la nuez moscada y la sal. Tamizar y reservar.
- En otro bol, batir la mantequilla con el azúcar moreno hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea.
- Batir ligeramente el huevo y añadirlo a la mezcla de mantequilla y azúcar. Integrar bien.
- Incorporar la miel y mezclar hasta que esté todo combinado.
- Añadir la mezcla de harina y especias en dos o tres tandas, mezclando hasta obtener una masa apenas pegajosa.
- Dividir la masa en dos porciones. Colocar cada porción entre dos hojas de papel de horno y estirar con un rodillo hasta obtener un grosor de aproximadamente 1 centímetro. Refrigerar durante al menos 1 hora.
- Precalentar el horno a 180°C (350°F). Sacar la masa del frigorífico, retirar el papel superior y cortar las galletas con los cortadores elegidos.
- Colocar las galletas en una bandeja cubierta con papel de horno y hornear durante 10-12 minutos, o hasta que los bordes estén dorados.
- Sacar las galletas del horno y dejarlas enfriar completamente sobre una rejilla. Decorar al gusto con glasa real, sprinkles, etc.